Javier Cenador, o la forja artística desde el Camino de Santiago

Iberaval y Aquisgrán respaldan a Javier Cenador, que aúna forja artística tradicional con nuevas tecnologías en Villares de Órbigo

Al visitar el taller de Javier Cenador Cela, en Villares de Órbigo, en la provincia de León, es difícil no pensar que es heredero de una actividad artesanal tan antigua como el paso regular, a pocos metros de su puerta, de los peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela.

Inspirado por la rejería que adorna tantas de nuestras catedrales y que ha llegado hasta el MET (Museo Metropolitano de Arte) de Nueva York, Javier Cenador fundó hace diez años la empresa en la que desarrolla su pasión por la forja artística, y que le ha llevado a convertirse en uno de los mejores artesanos del hierro en España.

La suya es una vocación temprana, que surgió al descubrir cómo, usando el fuego, podía crear objetos únicos a partir de barras de hierro, al ponerlo al rojo y moldearlo «como si fuera plastilina». Su formación es autodidacta, a través de los más de 120 libros sobre forja que ha ido coleccionando. Así, Javier Cenador ha creado rejas de puertas y balcones, barandillas, puertas automáticas y objetos de decoración, en los que siempre hay un toque original y diferente. En sus diseños manifiesta una predilección por la línea curva «que es mucho más interesante», lo que da a sus creaciones un cierto aire gaudiniano, como el cercano Palacio Episcopal de Astorga.

El objetivo de Javier Cenador, y para el que ha requerido financiación a Iberaval y Aquisgrán, es aunar la tecnología más moderna a la forja artística tradicional. Estoo lo va a conseguir con una máquina Swift Cut, que genera un haz calórico de 20.000 grados, que corta planchas de acero con gran precisión, y que produce en unos minutos en metal los diseños cargados en un ordenador al que está conectada.

Esto permite a Javier agilizar procesos y acceder a otros públicos mediante nuevas aplicaciones como el corte en metal de fotografías o diseños facilitados por sus clientes.

El caso de Javier Cenador encierra una enseñanza relevante: una fuente importante de innovación es la incorporación de nuevas técnicas y diseños a las formas tradicionales de trabajar, siempre que se parta de un conocimiento profundo de éstas. Y si se lleva a cabo con la pasión y creatividad de Javier Cenador es posible obtener resultados tan extraordinarios como los suyos.

Javier es uno de los primeros socios de Iberaval en contar también con el respaldo del fondo de titulización Aquisgrán, impulsado por el conjunto de las sociedades de garantía españolas, para mejorar el acceso a financiación, a partir de una fuente adicional de recursos.

El director general de Aquisgrán, Eusebio Martín, entregó una placa conmemorativa de la operación financiada a Cenador, en presencia de Diego González, de Iberaval en León.

Javier Cenador acepta encargos para toda España. Mas información y ejemplos de sus creaciones, en su web cenadorcela.com/